Buenas prácticas

Nombre

 

Escuela Comunitaria Intercultural

Responsable

Área de Responsabilidad Social de la Fundación La Merced Migraciones
C/ Campanar, 4, 28028, Madrid
91 355 55 50
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Localización y ámbito territorial de actuación

Barrio de la Guindalera, Distrito de Salamanca, Madrid

Área temática y de actuación orientada a la acción Comunitaria

  • Educación intercultural
  • Participación
  • Convivencia Intercultural
  • Lucha contra el racismo y la xenofobia
  • Desarrollo comunitario
  • Religiones y diálogo interreligioso
  • Voluntariado

Personas y colectivos a los que se dirige

  • Población en general
  • Personas Migrantes
  • Personas en riesgo de exclusión social: niños, niñas y jóvenes

Objetivos

Objetivo general

Favorecer la participación comunitaria en procesos que persiguen la convivencia intercultural a través de la educación en valores.

Objetivos específicos

  • Favorecer la integración local y el sentimiento de pertenencia de los jóvenes migrantes a través de espacios de relación intercultural.
  • Formar a grupos de jóvenes de diferentes orígenes en el ejercicio de la ciudadanía crítica a través de la educación en valores.
  • Fomentar la corresponsabilidad y el desarrollo de iniciativas sociales que den respuesta a las necesidades detectadas en el entorno.
  • Promover el voluntariado juvenil y otras experiencias de solidaridad entre los jóvenes como compromiso de mejora con la realidad social.

Descripción de la experiencia y sus actuaciones

La Fundación La Merced Migraciones desarrolla su labor en un entorno multicultural que tiene el reto de construir una ciudadanía activa e intercultural, pero que genera múltiples formas de desigualdad y exclusión social. Uno de los factores de exclusión menos trabajados por las organizaciones son las barreras socioculturales y administrativas para el acceso a los canales de participación que impiden el ejercicio de la ciudadanía activa de los jóvenes migrantes y en riesgo social.

Por lo tanto, su incorporación en la sociedad de acogida a través de la participación es uno de los elementos clave para una integración local que va más allá de los aspectos administrativos o laborales, y donde se fomenta la construcción conjunta de una sociedad que permite la convivencia en clave intercultural.

Para ello, desde la Escuela Comunitaria Intercultural pretenden facilitar el acceso de los/las jóvenes de diferentes orígenes a los canales locales de participación social o la construcción de procesos participativos propios a través de espacios comunitarios de encuentro intercultural e intereses comunes, pensamiento crítico y acción social, donde se generen vinculos entre jóvenes culturalmente diversos que supongan una oportunidad de ser y sentirse parte frente a la amenaza de los estereotipos que limitan las relaciones sociales y obstaculizan la convivencia vecinal intercultural.

Sin embargo, actualmente existen algunas dificultades para la implicación activa de los/las jóvenes en procesos de participación comunitaria: la autopercepción de una escasa incidencia en la toma de decisiones o el predominio de otros valores frente a valores sociales como la responsabilidad, el altruismo, el pensamiento creativo o la dedicación de tiempo para la construcción del bien común.

Para ello se realiza un trabajo continuo de sensibilización, de motivación para la mejora social, de acompañamiento a grupos juveniles con la implicación de las entidades a las que están vinculados. Conformados los grupos, fomentamos la cohesión, el pensamiento crítico y la autonomía, mientras se ofrece formación y seguimiento en función de un proceso que pretende la transformación del joven en sujeto activo y responsable con su entorno.

Basándose en un modelo de gestión de la diversidad dentro de la propia dinámica grupal, el funcionamiento de los grupos parte de la participación equitativa. Entienden que el ejercicio de la ciudadanía se aprende participando: no basta con pedir la participación si no se propician las condiciones adecuadas para que se produzca.

Para ello entienden como necesario considerar a los/las jóvenes como protagonistas con capacidad de expresar necesidades, formular preguntas, elaborar respuestas y tomar decisiones. Esto supone ofrecerles la oportunidad de ejercer un papel de “ciudadano/a corresponsable” frente al papel habitualmente atribuido de “sujeto de prestaciones” (a los/las jóvenes migrantes), “sujeto pasivo” (en el caso de los/las jóvenes autóctonos/as), o ciudadanos/as consumidores/as y productores/as (para los/las jóvenes en general).

Así pues, a través del acercamiento a realidades injustas, los grupos proponen respuestas propias a las necesidades detectadas en nuestro entorno. En ese punto, asesoran para que puedan desarrollar iniciativas sociales o plantearse experiencias de solidaridad o de voluntariado social. De esta manera, el proyecto pretende acompañar a jóvenes de diferentes orígenes en un proceso que va de la dimensión individual al compromiso grupal y, de ahí, a la corresponsabilidad comunitaria.

Metodología

Para que esto sea posible, trabajan por el fomento de valores como el altruismo, la solidaridad, el compromiso, la participación o la responsabilidad social, entre los más jóvenes a través de diferentes vías que permiten el encuentro intercultural y la participación de los/las jóvenes migrantes:

 

  • Establecen un trabajo continuo y permanente de sensibilización y educación en valores, de motivación para el cambio, de asesoramiento y acompañamiento a grupos de jóvenes ya constituidos (escuelas y colegios, asociaciones de alumnos, entidades sociales, etc.) e impulso cuando hay ausencia de iniciativas de participación en dichos espacios, contando con el apoyo y la implicación de las entidades a las que están vinculados. A través de este acompañamiento incentivan la construcción de alternativas sociales interculturales que den respuesta a las consecuencias de las estructuras injustas. Durante el proceso se acercan a la realidad social produciéndose así un cambio en la percepción de las personas migrantes, a su vez, favorecemos la inclusión en el proceso de los menores y jóvenes migrantes sujetos de nuestra intervención. Este trabajo permite la oportunidad de encuentro entre jóvenes autóctonos y jóvenes migrantes que generalmente no forman parte de los espacios de participación juvenil.
  • Generan y crean nuevos grupos juveniles multiculturales a través de intereses comunes, donde se fomente la participación y el asociacionismo de los/las jóvenes migrantes, generando espacios para la sensibilización, el conocimiento y el acercamiento a otras realidades; espacios interculturales que, desde la horizontalidad, permitan construir un modelo social compartido y sirven, a su vez, como redes de pertenencia para jóvenes de origen extranjero con escasez de vínculos que encuentran dificultades para la integración.
  • Fomentan el voluntariado y el impulso de iniciativas sociales entre los grupos multiculturales existentes, tanto como respuesta individual de los/las jóvenes participantes, como posible respuesta colectiva del grupo o como una vía de acceso para participar en el propio grupo. En este sentido la participación de los/las jóvenes migrantes en organizaciones o iniciativas de voluntariado social no propician únicamente la construcción de una sociedad más solidaria sino que también favorece las posibilidades de integración y cohesión social de quienes participan en ellas.

Conformados estos espacios juveniles multiculturales, tratan de fomentar la cohesión grupal y su identidad, el pensamiento crítico, el diálogo, la capacidad reflexiva y de análisis, así como la autonomía en la toma de decisiones. Mientras, ofrecen formación especializada, apoyo y seguimiento en un proceso que pretende la transformación del joven en ciudadano activo. A lo largo del proceso, el grupo se plateará qué respuesta dar, desde su responsabilidad con el entorno, a las necesidades sociales detectadas, apoyándoles y acompañándoles en sus propuestas de mejora y/o iniciativas que se planteen desarrollar. De esta manera, pretenden acompañar un proceso que va de la dimensión individual al compromiso grupal, y de ahí a la responsabilidad comunitaria.

El inicio del grupo representa un espejo de la sociedad, una experiencia multicultural que el proceso convierte en una experiencia intercultural, siendo un reflejo de la convivencia en la diversidad que quieren construir. Su funcionamiento parte de la participación equitativa, desmontando los estereotipos, basándose en un modelo de gestión de la diversidad dentro de la propia dinámica grupal donde proponen los temas a tratar, marcan el ritmo y ganan autonomía a través de nuestro acompañamiento.

Entienden la perspectiva de género como una herramienta transversal en nuestro hacer socioeducativo. Está presente desde el principio del proceso como elemento indispensable para intervenir desde la diversidad para la igualdad y el respeto a la diferencia. Es fundamental para la acción del grupo tener en cuenta esta dimensión para analizar las diferentes realidades a las que quieren acercarse, elaborando así una correcta identificación de las necesidades para poner en marcha una respuesta o iniciativa sensible a la mirada de género. Identificar así la situación de la mujer, la adquisición de los roles en todas las áreas: productiva, reproductiva y comunitaria, en la participación en la sociedad y su incidencia política.

Esta iniciativa supone la oportunidad de establecer relaciones igualitarias entre los/las jóvenes migrantes con los que trabaja la organización, fundamentalmente masculina procedente del África subsahariana y Marruecos con alta necesidad de perspectiva de género en la intervención social, y las jóvenes autóctonas que participan en el proyecto a través del trabajo de sensibilización que se desarrolla con los jóvenes de la sociedad de acogida. La oportunidad de relacionarse con mujeres de su edad que confrontan y demandan un trato igualitario favorece potencialmente su desarrollo psicosocial.

Personas implicadas y canales de participación

Se trata de un territorio de escasa cultura participativa y poca tradición asociativa. Exite un desconocimiento entre la población de los canales de participación. El modelo de participación institucional es muy reglamentado, siendo el Pleno del Consejo territorial el órgano de participación. Otras iniciativas institucionales como las Mesas de Diálogo y Convivencia o la Agenda 21 han desaparecido. La falta de interacción entre los diferentes grupos de población (intercultural, intergeneracional, etc.) y la estigmatización de los espacios públicos como espacios de encuentro, dificultan la convivencia en la diversidad. El conflicto intercultural desvela un conflicto de clase social que tiende a la polarización.

La desaparición paulatina de iniciativas sociales y la situación de precariedad de la mayoría de organizaciones ha desembocado en un tejido asociativo debilitado y supone la escasez de programas alternativos a la intervención social de “servicio”. Sin embargo, frente a estas dificultades, existe una trayectoria sólida de trabajo en red y comunitario de notable influencia en el entorno que han desarrollado, entre otras, La Merced Migraciones, AMIS, Adsis, RAIS, Asociación de vecinos/as Guindalera, Asociación de vecinos/as Goya, con la participación activa de dispositivos de la administración ya desaparecidos o bajo mínimos (Oficina de Información Juvenil, Prevención de Drogodependencias, Educadores Sociales, Dinamización de Espacios Públicos, etc.).

Desde hace más de 5 años, La Merced Migraciones realiza una labor de sensibilización y fomento de la participación social comunitaria junto con otras organizaciones del territorio. Para ello se producen una serie de encuentros anuales en los que participan, además de las organizaciones sociales de referencia en el entorno, otros agentes sociales y vecinales, así como diversos dispositivos de la administración. De este trabajo han surgido en los últimos años numerosas iniciativas, tales como la Red Asociativa y Vecinal del Distrito de Salamanca (La Reversa), la Mesa Infanto-juvenil, los proyectos “Integrando en red: una experiencia comunitaria en el distrito de Salamanca”, “Red vecinal intercultural”, “Red de voluntariado vecinal”; y la celebración anual de actividades como la “Semana por la convivencia”, el “Día mundial del refugiado” o el “Día contra el racismo”.

Temporalización

Comienzo: 1 de septiembre de 2009.
Actualmente en desarrollo.

Recursos

La iniciativa de Escuela Comunitaria Intercultural se enmarca dentro del Proyecto “La participación de los jóvenes migrantes como mediadores contra la exclusión” financiado por el Fondo Europeo para la Integración a través del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, con el fin de multiplicar su impacto social e integrador. Ambas son iniciativas de fomento de la participación social y comunitaria a través de la sensibilización y la educación en valores, y dan sentido a la trayectoria de la organización de fomento de la corresponsabilidad con el entorno y la participación comunitaria que se viene impulsando desde su Área de Responsabilidad Social desde hace más de cinco años a través de proyectos como “Escuela de solidaridad”, “La mediación de los jóvenes migrantes”. “Red vecinal intercultural”, “Red de voluntariado vecinal”, “Integrando en red: una experiencia comunitaria en el Disttrito de Salamanca”, etc.

  • Financiación privada: Obra Social Cajamadrid, Fundación Acción Liberadora.
  • Recursos humanos: un/a responsable, un/a técnico/a de participación, un/a mediador/a social intercultural.

Difusión

Proyecto La Merced MigraciónSe desarrolla en la página web www.lamercedmigraciones.org una sección dedicada a la iniciativa abierta a la participación activa.

Folletos y carteles para la difusión del proyecto, sensibilización y fomento de la participación distribuidos en: organizaciones sociales, escuelas y colegios, asociaciones de alumnos, grupos parroquiales, grupos scout, asociaciones juveniles, entidades sociales y administraciones.

Resultados

Cualitativos

  • Alto grado de motivación para la participación de las organizaciones.
  • Alto grado de participación e implicación de los/las jóvenes de diferentes orígenes en los procesos.
  • Actitudes favorables para la creación e impulso de redes.
  • Actitudes favorables para la participación.
  • Alto grado de participación en las acciones propuestas.
  • Valoración muy positiva del impacto de la propuesta.

Cuantitativos (en los últimos cuatro años)

  • Contactos con organizaciones y grupos para motivar a la participación: 50
  • Sesiones de sensibilización: 80
  • Destinatarios/as (indirectos/as): 800
  • Grupos jóvenes de diferentes orígenes: 32
  • Jóvenes por grupo: 10
  • Encuentros de formación en valores por grupo: 96
  • Iniciativas sociales de impacto local realizadas por los grupos formados: 24
  • Destinatarios/as (indirectos/as) de dichas iniciativas: 1600
  • Jóvenes que continúan su labor social: 80

Evaluación

Apuestan por una evaluación continua que les aporta información, permitiendo realizar los ajustes necesarios para intentar alcanzar los objetivos del programa y adecuar los medios para su realización Se ha realizado a tres niveles: por el equipo técnico y personas voluntarias del proyecto, por los grupos de jóvenes y por las entidades que los apoyan. A través de la consolidación de reuniones quincenales de equipo, acordando periódicamente un tiempo en el espacio de encuentro grupal y mediante espacios de coordinación y trabajo conjunto con las entidades donde se lleva a cabo el proyecto. Esta evaluación crítica y constructiva basada en la elaboración de propuestas de mejora, ayuda no sólo a reajustar para conseguir los objetivos marcados, sino a fortalecer el trabajo en equipo del propio proyecto, la responsabilidad del grupo juvenil intercultural con su propio proceso grupal y la implicación y corresponsabilidad de los recursos con la iniciativa.

Como resultado de estos espacios de evaluación, valoran positivamente el impacto de la iniciativa y las oportunidades no esperadas que está generando. A pesar de esto consideran que tienen aspectos que mejorar en su desarrollo y adecuación con nuevas necesidades detectadas.

Lecciones aprendidas

  • Procesos participativos de cohesión grupal a largo plazo.
  • Transformación paulatina de lo multicultural en intercultural.
  • Acompañamiento continuo para el desarrollo de iniciativas sociales de impacto local.

Reconocimientos

Premio de Buenas Prácticas otorgado por Cruz Roja en la categoría de “Inclusión social y educativa de niños, niñas y jóvenes inmersos en procesos migratorios” en el área de Sensibilización y Trabajo en Red por la iniciativa “Integrando en red”, precursora y parte fundamental de la Escuela Comunitaria Intercultural.

Innovación y Transferencias

Entienden que la inciativa ofrece las claves necesarias para poder desarrollarse por parte de cualquier otra organización en contextos de diversidad cultural. Desde su punto de vista, lo habitual es la escasez de iniciativas de participación para la integración de las personas migrantes, por lo que son necesarias acciones estructuradas y reales para la creación de espacios de encuentro intercultural.

Comentarios   

0 #2 Jordi 24-07-2016 06:16
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0 #1 Jordi 24-07-2016 06:15
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